loader image

Manejo, la llave del éxito

Últimamente los sistemas ganaderos, le dieron demasiada importancia a las tecnologías de insumos como son la confección de silos, la compara de suplementos, el confinamiento, el uso de fertilizantes y agroquímicos para las pasturas, y así podríamos seguir nombrando una infinidad de herramientas que el productor sale a comprar al mercado y que impactan sobre la producción.

Todas estas herramientas, muy importantes, por cierto, hicieron que el productor pierda el foco en las tecnologías de procesos, las cuales no podemos salir a comprarlas al pueblo, son herramientas que necesitan tiempo generarlas, esfuerzos, disciplina y una metodología de trabajo muy clara, todas variables mucha más difíciles de lograr que simplemente desembolsar plata y adquirir un litro que agroquímico.

Esa facilidad en adquirir tecnologías de insumos y la falta de profesionalización (disciplina, tiempo, energía) en usar las tecnologías de procesos hizo que poco hincapié se haga en el manejo que realizamos con los animales, con las pasturas y con el personal que trabaja con nosotros.

Con respecto al manejo de pasturas, podemos decir que existen herramientas de fácil adopción, bajo o nulo costo y sobre todo de un altísimo impacto productivo y económico.

Si tuviese que escoger una de ellas, podemos decir que la carga instantánea (C.I.) sería la variable a colocar dentro del top 5.

En los sistemas tradicionales de ganadería, los cuales los podemos denominar extensivos, los animales (la tropa) pastorean grandes extensiones de terreno permaneciendo varios días e incluso semanas dentro de una misma parcela, hasta que son movidos a la parcela o potrero siguiente.

Esto, que básicamente se denomina, tiempos de ocupación, es la llave para lograr que un ambiente se degrade o se regenere. Cuanto más corto es el tiempo de permanencia u ocupación de la parcela, mayores posibilidades de regenerarlo. Entonces en las ganaderías regenerativas lo que hacemos es acortar esos tiempos al máximo, a tal punto que algunos campos logran llegar a estar solamente un par de horas.

Ahora, para poder acortar los tiempos de ocupación al máximo necesitamos valernos de la carga instantánea, que no es otra cosa que la cantidad de animales que tengo por unidad de potrero (hectárea). Ojo que hablo de potrero y no del campo. Entonces si tenemos una tropa de 100 animales pastoreando un potrero de 50 hectáreas, la carga instantánea va a ser de 2 animales x hectárea. (100/50=2)

Cuanto mayor es el número de C.I. más animales tengo en mi hectárea de potrero por ende comen más rápido esa superficie, lo cual se traduce en menores tiempos de ocupación.

Hay dos maneras de impactar positivamente sobre la C.I. una de ellas es aumentar el número de animales que conforman la tropa, y la otra es achicar el tamaño del potrero.

¿Cuál es tu carga instantánea?

Al comenzar con esta variable te propongo que trabajes con la meta del mínimo y no del máximo. Es decir, que ninguna tropa de tu campo use una C.I. menor a 100 Anim/ha por ejemplo.

Si quieres cambiar el foco y comenzar a trabajar en las tecnologías de procesos, sólo necesitas contactarte con nosotros y te ayudaremos a usar estas herramientas tan valiosas y de altísimo impacto para tu empresa.