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Como saber si mi campo está con sobrecarga

Lo primero que hay que entender es que los animales, o en este caso, la tropa de animales, rotan en cierta cantidad de potreros. Aunque parezca una obviedad, no todos los ganaderos logran entender esa obviedad, ya que la mayoría no sabe a qué “velocidad” dan la vuelta o rotación sus animales. Es decir, cuantos días pasan cada uno de los potreros en descanso hasta que son usados nuevamente.

Una de las claves para no sobrecargar una propiedad es poder conocer esa velocidad, y saber cuándo “acelerar o frenar” ya que el manejo correcto se trata o basa en que los animales vayan rotando a una velocidad tal que permita al momento de reiniciar la rotación la pastura esté lista para recibir la tropa.

Hay ciertas decisiones que podemos tomar, que nos van a facilitar actuar sobre la velocidad de rotación.

La primera de ellas, es la asignación de una cierta cantidad de potreros a cada tropa, en los cuales rotarán durante el año. Cada tropa del campo debería tener con exactitud los potreros donde va a rotar.

En la mayoría de los campos esta obviedad no ocurre, es decir la tropa va “como pollo sin cabeza” a manotazos de ahogado, por todo el campo en busca de los potreros con algo de pasto. La asignación de ciertos potreros a cada tropa nos simplifica el manejo, y nos permite planificar la “vuelta o rotación” ya que estipulando los días que permanecerá en cada potrero podemos saber con una exactitud bastante alta, en cuanto tiempo regresará al primer lote o reiniciará la vuelta.

Sabemos que los tiempos de descanso no son iguales para todo el año, en la época de abundancia de lluvias, los tiempos son más cortos; y en los tiempos de escasez de agua, los tiempos deben ser más largos, hasta que las pastura logre estar lista para ser comida.

La velocidad de rotación está determinada por los tiempos de ocupación y el número de potreros, por ejemplo, si a una tropa le asignamos 15 potreros de misma superficie y oferta forrajera, y en cada potrero van a permanecer un aproximado de 3 días promedio para comer todo el forraje, la velocidad con la que irá la tropa será de 42 días. (15 potreros -1 que está en uso = 14 potreros en descanso x 3 días por potrero = 42 días totales hasta regresar)

De acuerdo a la época en la que nos encontramos (verano/primavera/otoño/invierno) podemos anticipar con 42 días si va a estar listo el potrero. En caso que sea un tiempo muy corto de descanso, necesitamos “disminuir la velocidad” con que los animales rotan en los 15 potreros) y en caso que sea un período muy largo podemos “acelerar la velocidad” de la vuelta.

Ahora, para acelerar la velocidad, todos sabemos, ya que tenemos pasto y podemos cambiar los animales de potrero, aunque todavía no hayan consumido toda la oferta de forraje, es la parte “fácil del manejo”, pero la cosa se complica cuando debemos desacelerar o frenar la velocidad, en el momento donde no hay lluvias y los potreros tardan muchos días en recuperarse. Ahí radica una de las principales variables de manejo.

El cómo y cuándo hacerlo.

 

En mi experiencia podría decir que la ganadería tradicional no conoce las herramientas para saber disminuir la velocidad o cuando las usa ya es muy tarde y los costos se eleven enormemente, con el problema además que ya agotaron todas las reservas de las pasturas, favoreciendo el enmalezamiento de los lotes, compactación del suelo, y caída de la condición corporal de los animales o ganancia de peso en el caso de los campos de carne, y caída de la producción de leche en el caso de los campos de leche.