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El título bien ganado

Afortunadamente, vemos que cada vez más se está tomando conciencia de conservar el medio ambiente, las nuevas generaciones que hoy en día están tomando cargo de la actividad tanto agrícola como ganadera, tienen presente ésta problemática. Hoy es un tema que está en debate en la sociedad, y aplaudo que así sea.

Lamentablemente en esa discusión, y lo digo con mucha pena, los ganaderos no salimos bien parados.

Muchas veces por la falta de conocimiento o interés es que transmitimos una imagen de degradadores del medio ambiente, un título muy bien ganado. Por supuesto no todos pertenecemos a la misma bolsa, pero permitámonos entender las principales diferencias de ese rótulo que llevamos.

La ganadería tradicional, bajo todos los parámetros, sin caer en subjetividades, se convirtió en una actividad que produce a costillas de los recursos naturales, tornándolo cada vez más al ambiente vulnerable perdiendo su capacidad de resiliencia a cualquier cambio o stress climático y/o de mercado.

La actividad ganadera TRADICIONAL como tal, lentamente va desertificando los ambientes inexorablemente; esto es visible mediante la pérdida de fertilidad de los suelos, tanto química, como principalmente física.  Los suelos están cada vez más compactados (y lo podemos comprobar mediante un penetrómetro o mediante la densidad del suelo), con menor cobertura tanto viva como muerta sobre los mismos, (la podemos medir llevando a balanza toda la cobertura que hay sobre una superficie determinada), con menor diversidad de especies y mayor proporción de especies anuales (los ambientes tienden a la diversidad de especies y a especies perennes).

Todas estas variables anteriormente descriptas, nos llevan inevitablemente a una menor capacidad de infiltración, es decir menor lluvia efectiva (de la cantidad de milímetros que llueve, cuántos efectivamente se logran incorporar al suelo, y cuantos milímetros escurren por la superficie), entonces no solo evidenciamos un cambio en la frecuencia o ciclos de la lluvia sino que también la poca lluvia que nos cae no se aprovecha a cabalidad y sumado a esto tenemos otras consecuencias que conlleva como ser, la erosión hídrica, cárcavas en los caminos, pérdida de la mejor capa del suelo, contaminación de los cursos de agua naturales, cada vez un mayor dimensionamiento en obras civiles y por supuesto al tener menor cantidad de agua retenida los suelos, tenemos menor producción de forraje, principal recurso para aumentar productividad.

En resumen, la generación siguiente recibe un campo o propiedad con menor potencial de producción que la actual.

Cuando hablamos de ganadería tradicional, para poder entenderla y sobretodo identificarla, es que nos basamos, no en un ambiente específico, ni en el uso de una raza en particular, o de cierta infraestructura, o carencia de la misma, sino la ganadería tradicional se basa en una forma de manejo de la interacción de los 3 recursos que cuenta el productor: suelo, planta y animal, donde el foco esta puesto únicamente en el tercero de ellos, y los dos primeros recursos están sumamente olvidados y hasta me atrevería a decir que sobretodo del recurso suelo, ni puesto en consideración. En definitiva, la ganadería tradicional al no hacer foco en la planta, no respeta los tiempos de ocupación y descanso de las pasturas o pastizales naturales, y al no hacer foco en el recurso suelo, no respeta las variables descriptas en el párrafo anterior de cobertura, biodiversidad o fomento de la biocenisis del suelo.

En la ganadería regenerativa, la visión parte del suelo, donde si tenemos un suelo sano, tenemos abundancia de forraje, y si tenemos abundancia de forraje, tendremos animales productivos.

Como ventaja de esta forma de manejo, el suelo se vuelve más fértil, con mayor capacidad de retención de agua e infiltración de las lluvias, devolviéndole mayor capacidad de resiliencia al ambiente, permitiéndonos sortear mucho mejor cambio o stress climático y/o de mercado.

 

Fruto de un manejo con tecnologías de procesos, (observación de los tiempos de descanso y ocupación de las pasturas, uso de cargas instantáneas altas, ajuste de cargas, uso de cerca eléctrica, entre otras cosas cosas), es decir, conocimiento aplicado en el día a día, es que aumentamos la fertilidad de suelos y ponemos la naturaleza a trabajar de nuestro lado, prescindiendo cada vez más de tecnologías de insumos (agroquímicos, fertilizantes) que no hacen otra cosa más que luchar en contra de la naturaleza, situación muy costosa.